Veranea como un miserias: un hotel ofrece un “paquete de supervivencia”

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18 Agosto 2009

Siempre he sido de la opinión de que si no puedo hacer algo bien, mejor esperar que hacerlo mal. Si no tengo dinero para ir de hotel, me voy a un camping a disfrutar del entorno. Y si tampoco llego a eso, me quedo en casa. Pero para gustos se inventaron los colores, así que atentos a la siguiente historia.

La familia Billington carecía de presupuesto, pero tenía el capricho de ir a un hotel de lujo. En mi opinión, es la eterna contradicción del quiero y no puedo, la máxima del tío miserias (que no del pobre; ojo, no es lo mismo), pero hay que respetarlo. Cogieron sus bañadores, sus juegos de mesa, los palos de golf (ahora entenderéis mejor lo de ser un miserias; no conozco a nadie que juegue al golf con sus propios palos y viva en una caravana)… y alguna cosilla más: linternas, papel higiénico, sacos de dormir y un colchón hinchable.

–> FOTO: Reuters / Fred Greaves

La habitación que habían reservado por sólo 19 dólares (unos 13 euros) en elRancho Bernardo Inn del sur de California no tenía ni para limpiarse el culete. Así es el “paquete de supervivencia” que el hotel ofrece a sus clientes más apurados. Sí, tal cual lo leéis, un establecimiento de lujo ofreciendo lo más básico. Para hacernos una idea, es como si El Bulli pusiera en la puerta principal un puesto de perritos calientes a un euro.

Según he leído en una información de la agencia Efe, el hotel descuenta de su tarifa de 219 dólares la noche todo aquello que el cliente no quiera utilizar de la habitación, así que si quieres veranear como Herman Billington, su mujer y sus dos hijos de 9 y 10 años, olvídate de camas, papel, toallas, aire acondicionado… Eso sí, hay una especie de tiendecita de campaña para meterse ahí con los sacos (supongo que para ambientar) y una lamparita en el baño, pero sólo por seguridad.

–> FOTO: Rancho Bernardo Inn Golf Resort and Spa

Y es que la crisis ya está empezando a recalentar muchas cabezas. La tontería del hotel se une a la de papá Billington, un entrenador personal de 39 años que dice que hay que ahorrar por el momento económico actual, que parece que es la excusa para argumentar todo tipo de gilipolleces.

Sin embargo, su mujer, Erica, lo tiene mucho más claro. “Los niños sienten como que van de campamento y yo voy al spa”. Acabáramos. ¿Y la crisis? ¿y el ahorro? La tarifa del spa es de 140 dólares entre semana y 175 de viernes a domingo (cuatro veces lo que vale la habitación)… ¿No sería mejor prescindir de los chorritos de agua caliente algún día y poner unas camas en la habitación? Pues no, es mejor que tus hijos duerman en el suelo, no por nada, sino porque les gusta. Lo importante es que a la reina no le falte de nada.

PD: Y como los Billington, 240 familias más, según Maureen Carew, del departamento de gerencia del hotel. A sus amigos les dirán dónde han estado, pero… ¿les contarán también cómo? Mantener las apariencias es una cuestión vital.

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Jaume Satorra

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