La trama ‘Gürtel’ traficaba con mercancías ilegales desde Dubai y Senegal

Algunos de los miembros de la trama de corrupción investigada en la operación Gürtel no sólo se dedicaban a operaciones urbanísticas fraudulentas y negociaciones irregulares con las administraciones públicas, sino que incluso traficaban con mercancías ilegales desde Dubai y Senegal, con la ayuda de empresarios y diplomáticos que facilitaban su entrada a Europa, según se desprende de las conversaciones intervenidas recogidas en el sumario.

Con ayuda de empresarios y diplomáticos

El primo de Corea no sólo colaboraba voluntariamente con él para servirle de tapadera legal en su entramado empresarial, sino que mantenía una actividad paralela en Senegal, país en el que era residente.

Domingo 11 de Octubre de 2009 12:50

Así, Antoine Sánchez, no sólo colaboraba voluntariamente con su primo Francisco Correa para servirle de tapadera legal en su entramado empresarial, sino que mantenía una actividad paralela en Senegal, país en el que era residente. Una de las conversaciones telefónicas que mantiene con su socio Gueye Tapha, estando éste en Dubai, es reveladora. En ella, Tapha le dice que ha podido ver lo que denominan ‘la mercancía’, que califican de ‘demasiado’ buena y de la que tienen ‘3 cajas, de 3 y medio’.

Otra conversación de Antoine, que por lo que recoge el sumariotambién viaja habitualmente a Colombia, conocida por sus esmeraldas, desvela que también se dedica a la venta de ‘piedras de joyerías’, de modo que el ‘material’ del que hablan podrían ser gemas. En ella encarga a otra persona averiguar el precio en el mercado de Amberes, sede del Centro Mundial del Diamante, y concluye que puede costar ‘36.000 euros’. El portador de las mismas cree que unas pueden costar 36.000 euros y otras 10.000, pero que queda pendiente de confirmación.

Desde Dubai, Tapha explica que las cajas tienen un cartel que indica ‘UNESCO’. ‘Es verdad, eso es muy bueno, joder… !si pudiéramos conseguirlos!’, responde Antoine. ‘Lo único que tenemos que hacer ahora es rezar a ver si hay suerte, y viendo que el tío es el que me ha hecho venir, el que me ha metido en un hotel, o sea que ahora mismo, él me da pan y techo, pues todo eso no lo va a hacer de forma gratuita’, añade Tapha, que se encuentra precisamente con el individuo con el que negocia, un tal Hassan. ‘Claro, que se trata de algo muy importante’, remacha Antoine.

Tapha explica entonces la operativa: ‘Si conseguimos introducirlo en Dakar, seguro pillaremos alguna posibilidad de mandarlo a París con el banquero que vendrá especialmente en su propio avión’, un tema que vuelve a confirmar un poco más tarde: ‘Si conseguimos meter todo eso en África, un tío se desplazará en un avión privado para venir a buscarle’.

Sin embargo, también baraja otra posibilidad, que es la de introducir la mercancía en un container vía marítimacon el material de otros vendedores, se supone que legales, para lo cual cuenta con contactos diplomáticos. En ese caso, deben contactar con un tal ‘Jaco’, para que ‘mande a su diplomático’. ‘Además, una vez me explicó que Senegal es una excelente plataforma para ellos porque Senegal tiene convenios con Gabón y otros muchos países’, señala.

‘Mi amigo me ha dicho que va a intentar consultar a los comerciantes. Como sabrás, hay muchos comerciantes que no paran de mandar containers. Tiene unos cuantos amigos que están curtidos en todos estos temas, así que sabrán perfectamente cómo hacerlo llegar a Dakar. Eso es por lo menos lo que a mí me dijo’, explica Tapha.

El socio de Antonio incluso estudia la posibilidad de trasladar una parte del material llevándolo sobre sí mismo, pero parece que es disuadido por los controles que existen en el aeropuerto de Dubai. Por la mañana, le explica a Antoine que ‘tenía previsto’ llevarse ‘algo encima’, a lo que su amigo le dice cómo hacerlo: ‘Para ello no hay ningún problema, lo que tienes que hacer es comprarte un camuflaje que llevarás encima y luego te pones la ropa encima’.

Sin embargo, cuando hablan por la tarde, Tapha ya ha consultado y se retracta. ‘Al preguntarle si yo podía llevarme algo encima, me dijo que ni pensarlo ya que el aeropuerto de Dubai está super bien equipado, hay todo tipo de escáner. Así que eso no puede colar’, concluye.

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La cúpula de ‘Gürtel’ poseía 49 vehículos y traficaba con mercancías desde África y Asia

El ex secretario de Organización del PP en Galicia Pablo Crespo, a su llegada al TSJ de Madrid, donde declaró como imputado en el ‘caso Gürtel’.

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  • Los coches, de alta gama, están valorados en 1,3 millones de euros.
  • De estos 49 habría que excluir los que los miembros de la trama regalaron supuestamente a diversos políticos como sobornos.
  • A. Sánchez, primo de Correa, vivía en Senegal, donde hacía negocios.
  • CRONOLOGÍA de ‘Gürtel’ | Claves | Sumario completo (PDF)

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Minuteca todo sobre:
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AGENCIAS. 11.10.2009 – 13.07 h
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La cúpula de la ‘red Gürtel‘ poseía un total de 49 vehículos de alta gama o lujo de marcas de reconocido prestigio por valor de 1,3 millones de euros, excluyendo los que regalaron supuestamente a diversos políticos como sobornos a sus exigencias, según un informe que consta en el sumario elaborado por la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal.
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BMW 735, Range Rover Sport, Mercedes SLK, Audi S6, Audi All Road, Mercedes E300, Audi A8, Mercedes SL500 son algunas de las marcas de los lujosos vehículos con precios superiores a los 35.000 euros que lucían los cabecillas de la trama de blanqueo de capitales.
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La palma se lo llevaba la mujer de Correa, la imputada Carmen Rodríguez Quijano, quien poseía un total de 14 vehículos de estas características, entre ellos dos Land Rover, un Chrysler Jeep Wranger y un Lincoln Town Car.
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.Correa sólo era titular de una moto, mientras que su mujer lo era de un total de 14 vehículos de alta gama.
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En cambio, su marido sólo era titular de unamotocicleta de gran cilindrada, una Suzuki GSX 600F. No obstante, en el listado de vehículos de la trama consta que anteriormente era titular de otros tres.
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Según el informe policial, el ex secretario de Organización del PP de Galicia Pablo Crespo poseía 12 coches. En la actualidad, era titular de un Seat Ibiza 1.9 y de un Opel Ascona 2.0. Además, figuró como propietario de otros tres vehículos, actualmente transferidos a terceros.
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El responsable de Orange Market, Alvaro Alonso, ‘El Bigotes’, tenía cuatro vehículos de alta gama. En la actualidad, consta como titular de dos coches de la marca Bombardier, uno modelo CAM AM y otro DS650X, según el documento.
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El restante de los vehículos, un total de 15, estaban a nombre de las empresas del entramado corrupto: Pasadena Viajes, Orange Market, Special Events Technology Consulting Management (TCM). Entre las marcas destacan Mercedes, Land Rover Discovery y Bombardier.
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Tráfico de mercancías con Dubai
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Algunos de los miembros de la trama de corrupción investigada en la operación Gürtel no sólo se dedicaban a operaciones urbanísticas fraudulentas y negociaciones irregulares con las administraciones públicas, sino que inclusotraficaban con mercancías ilegales desde Dubai y Senegal, con la ayuda de empresarios y diplomáticos que facilitaban su entrada a Europa, según se desprende de las conversaciones intervenidas recogidas en el sumario.
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Así, Antoine Sánchez, no sólo colaboraba voluntariamente con su primo Francisco Correa para servirle de tapadera legal en su entramado empresarial, sino que mantenía una actividad paralela en Senegal, país en el que era residente.
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Una de las conversaciones telefónicas que mantiene con su socio Gueye Tapha, estando éste en Dubai, es reveladora. En ella, Tapha le dice que ha podido ver lo que denominan “la mercancía”, que califican de “demasiado” buena y de la que tienen “3 cajas, de 3 y medio”.
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Otra conversación de Antoine, que por lo que recoge el sumario también viaja habitualmente a Colombia, conocida por sus esmeraldas, desvela que también se dedica a la venta de “piedras de joyerías“, de modo que el “material” del que hablan podrían ser gemas.
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En ella encarga a otra persona averiguar el precio en el mercado de Amberes, sede del Centro Mundial del Diamante, y concluye que puede costar “36.000 euros”. El portador de las mismas cree que unas pueden costar 36.000 euros y otras 10.000, pero que queda pendiente de confirmación.
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Desde Dubai, Tapha explica que las cajas tienen un cartel que indica “UNESCO“. “Es verdad, eso es muy bueno, joder… !si pudiéramos conseguirlos!”, responde Antoine. “Lo único que tenemos que hacer ahora es rezar a ver si hay suerte, y viendo que el tío es el que me ha hecho venir, el que me ha metido en un hotel, o sea que ahora mismo, él me da pan y techo, pues todo eso no lo va a hacer de forma gratuita”, añade Tapha, que se encuentra precisamente con el individuo con el que negocia, un tal Hassan. “Claro, que se trata de algo muy importante”, remacha Antoine.
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Miserias y secretos del imperio Berlusconi

REPORTAJE: ESCÁNDALO POLÍTICO

El abogado David Mills creó la Fininvest B para Berlusconi, la ‘caja negra’ de su ‘holding’. Cuando las cosas se pusieron feas, Mills mintió a la justicia a cambio de 600.000 dólares. Un día se delató y dio lugar a un proceso que pone al descubierto las trampas del ‘Il Cavaliere’.

MIGUEL MORA 11/10/2009

Donald David Mills Mackenzie no es sólo un buen abogado. Es un tipo fiel. Conoce todos los paraísos fiscales del planeta y se mueve como pez en el agua en el líquido submundo de los fondos de inversión, las sociedades interpuestas, las cajas chinas, los testaferros gibraltareños y las operaciones ilegales. Una vez dijo la verdad, y eso le condenó. Fue en una carta escrita en 2004 a su asesor fiscal, Bob Drennan. Mills le contó que había recibido 600.000 dólares de Silvio Berlusconi por testificar a su favor en dos procesos judiciales. La carta estaba encabezada con un informal “dear Bob”, y en ella Mills decía: “Todos sabían que mi testimonio (no he mentido pero he superado curvas peligrosas, por usar un eufemismo) salvó a Mr B. de un mar de problemas en el cual se habría ahogado si yo hubiese dicho todo lo que sabía. En 1999 me dijeron que recibiría el dinero. Los 600.000 dólares fueron ingresados en un hedge fund. A mi disposición”.

Desgraciadamente para él y para Berlusconi (pero menos), Drennan denunció a Mills a la Oficina de Grandes Fraudes del fisco inglés, y la confesión acabó sobre la mesa de los magistrados milaneses. Mills les confirmó el 18 de julio de 2004 que era todo verdad, pero sólo unos meses después (en noviembre) intentó retractarse y acusó a otro cliente suyo (el armador italiano Diego Attanasio) de haberle dado el dinero. Los fiscales no le creyeron: Berlusconi y Mills acabaron imputados.

Cinco años después, en febrero pasado, tras un proceso lento y complicadísimo, plagado de pericias económicas, argucias dilatorias de la defensa, citaciones a una treintena de testigos (entre ellos, VIP como Flavio Briatore), aplazamientos y comisiones rogatorias a Suiza, Londres, Liechtenstein, Guernsey, Gibraltar y España, el abogado británico fue condenado en primer grado a cuatro años y seis meses de prisión por corrupción en sede judicial.

La sociedad All Iberian permitió a Berlusconi burlar la ley antimonopolio y pagar a Bettino Craxi

El juicio a Berlusconi quedó suspendido por efecto del Laudo Alfano, que su Gobierno promulgó a toda prisa a los 25 días de volver al poder, y que esta semana ha sido declarado inconstitucional. Así, la ley, disfrazada por los abogados de Berlusconi como una generosa inmunidad para los cuatro altos cargos del Estado, cumplió su único objetivo real: evitó que Berlusconi fuera juzgado y condenado por corromper a su abogado David Mills. Ahora, derribado el muro de la inmunidad por el Tribunal Constitucional, el caso Mills cobra nueva vida y puede convertirse en una de las principales amenazas para Berlusconi. En paralelo, el viernes arrancó en Milán la vista del recurso presentado por Mills, en el que Berlusconi ha sido citado como testigo de la defensa.

La juez que se encargó del proceso es Nicoletta Gandus, de 56 años, origen judío, miembro de la asociación Magistratura Democrática, acusadora irrefutable. En extrema síntesis, como le gusta decir, su sentencia confirma un hecho básico: que Mills recibió “de Carlo Bernasconi, empleado de Fininvest, por indicación de Silvio Berlusconi, la suma de 600.000 dólares por declarar en falso o callar en todo o en parte el verdadero papel de Berlusconi en la estructura llamada Fininvest B Group, creada por Mills y utilizada para actividades ilegales y operaciones secretas del Grupo Fininvest”.

Mills creo “al menos” entre 30 y 50 empresas a nombre del grupo de Berlusconi y las agrupó en una lista A y otra B.

La juez demostró que Mills recibió el soborno de Berlusconi y que, en combinación con los abogados de éste, los hizo pasar como una parte de la ingente masa de 10 millones de dólares pertenecientes al armador Diego Attanasio; los centrifugó después a través de cuentas en Londres, Suiza, Gibraltar y otros lugares, por medio de numerosas operaciones e inversiones de acciones, hasta ponerlos a su disposición, el 29 de febrero de 2000, convertidos en 2.802 unidades del fondo Torrey Global Offsgor Fund por un valor nominal de 600.000 dólares.

La jueza, presidenta de la sección décima del Tribunal Penal de Milán, razonó su sentencia en un texto de 400 páginas. Su relato revela una minuciosidad casi enfermiza, y es a la vez un ejemplo de escritura sobria y de ahínco investigador. Contiene elementos de novela negra y fragmentos dignos del mejor periodismo de precisión, sin ahorrar reflexiones filosóficas y guiños humorísticos. La sensación que deja su lectura es que Berlusconi tenía muy buenas razones para forzar a su mayoría parlamentaria y al presidente de la República a firmar su escudo salva-procesos. Ahora, Berlusconi será juzgado por un nuevo colegio judicial, pero el proceso deberá empezar de cero, con lo cual, aunque fuera condenado, muy probablemente el delito de soborno habrá prescrito.

“Lo más impresionante de la sentencia es que lejos de basarse en declaraciones, se basa en hechos”, explica el periodista Peter Gomez. “Hay documentos internos de Fininvest firmados por directivos del grupo que evidencian la absoluta irregularidad de los balances extranjeros y demuestran que Berlusconi robaba dinero de las compraventas de derechos televisivos para metérselo en el bolsillo y ponerlo en cuentas secretas que pertenecían a sociedades off shore de su propiedad”.

Mills fue el arma trascendental de ese presunto robo. Según los jueces, él fue el arquitecto de Fininvest B, la estructura paralela de Fininvest, una gigantesca caja oculta asentada en paraísos fiscales a través de 64 sociedades distintas, opacas y ficticias. Un armario oscuro y lleno de cajas chinas encubiertas por Mills, al que la jueza Gandus retrata como un sofisticado trilero capaz de esconder el dinero en cualquier garito lejano, ora las islas Caimán, ora Gibraltar, Suiza o Liechtenstein.

No parece aventurado afirmar que la abogada de Veronica Lario, aún esposa de Berlusconi, aportará la sentencia del caso que Berlusconi ha calificado como farsa para su proceso de divorcio, si de verdad quiere cuantificar la fortuna real del Cavaliere y de los hijos que tuvo en su primer matrimonio.

Cerca de la mitad de los 400 folios detallan la contabilidad paralela que Mills creó para Berlusconi, sus hijos Marina y Piersilvio y el grupo Fininvest. La otra mitad sigue el “tortuoso recorrido” de los 600.000 dólares del soborno a través de decenas de transferencias a cuentas numeradas.

La relación entre Mills y Fininvest se inició, según la sentencia, hacia 1981. El abogado Berruti, un empleado de Berlusconi, pidió asistencia a Mills sobre la doble imposición de derechos cinematográficos; enseguida, Mills empezó a crear sociedades, en Reino Unido y las islas del Canal y las islas Vírgenes, siempre en contacto con otros directivos de Fininvest. “Una vez constituidas, esas sociedades eran controladas por fiduciarios, formalmente responsables, pero a menudo pasivos”, explica Gandus. Mills creó al menos “entre 30 y 50 empresas” a nombre del grupo de Berlusconi, y en la contabilidad de CMM las agrupó en una lista A y una lista B.

Curiosamente, Berlusconi sigue sosteniendo en público que ni siquiera conoce a Mills, aunque hay documentados al menos dos encuentros personales entre ambos. El propio Mills escribió que había visto a Berlusconi en su casa de Arcore en el verano de 1995, y en otra carta incluida en el proceso refiere varias conversaciones telefónicas con su cliente.

La sentencia explica que Mills era un abogado-testaferro dispuesto a atribuirse empresas, pagar comisiones y “contaminar pruebas” para proteger a Berlusconi.

El 30 octubre de 2006, Gandus dispuso el envío a juicio de Berlusconi y Mills, acusados de pactar el falso testimonio del segundo en dos procesos: el caso Arces, visto en 1997 y que analizaba la corrupción de Fininvest a varios funcionarios de la Guardia de Finanzas (policía fiscal); y el proceso All Iberian, que le juzgó en 1998 por los delitos de balance falso y financiación ilegal de partidos políticos.

La jueza recuerda que en el primer juicio, Mills declaró que era abogado en Londres, responsable del estudio CMM Limited. La CMM se dedicaba a “constituir sociedades sea en Inglaterra sea a través de agentes y fiduciarios en otros países, en particular en paraísos fiscales”. Entre estas sociedades estaba All Iberian, que fue constituida en 1989 para la comercialización de películas. Tenía sede en Guernsey (una isla en el Canal de la Mancha), y estaba a nombre de Foscale, consejero delegado de Fininvest, “una persona física símbolo de Fininvest”.

All Iberian dio nombre a un segundo proceso contra Berlusconi y sus colaboradores. Más que para vender filmes, All Iberian servía como caja negra de donde salían los pagos y comisiones ocultos de Berlusconi, era la tesorería B. Además, fue una de las dos sociedades que permitieron a Berlusconi burlar la ley antimonopolio, la llamada ley Mammi. De All Iberian partió también la remesa de 10.000 millones de liras que acabó en la cuenta corriente del ex primer ministro italiano Bettino Craxi. Mills era su administrador único.

En el proceso, Mills omitió que Berlusconi era el dueño de esas sociedades offshore, que había hablado con él sobre All Iberian y sobre la financiación ilegal de 10.000 millones de liras enviadas por Berlusconi a Craxi, y que mintió sobre un pago de 1,5 millones de libras que recibió en 1996 de Berlusconi al afirmar que era una plusvalía de Horizon.

Horizon era otra sociedad que también puso Mills a su nombre. Situada en Luxemburgo, y cotizada en Bolsa, su propósito era evitar que las autoridades italianas supieran quién la controlaba. La ley Mammi negaba la titularidad de licencias de televisión a quien tuviese ya el control de empresas editoras y periodísticas. Fue aprobada en 1990, y en 1991 Mills discutió con directivos de Berlusconi la forma de evitar sus efectos, “que habrían podido quitar tres redes televisivas a Fininvest”.

Según la sentencia, Mills mintió o calló en el proceso All Iberian al menos en tres ocasiones: 1. Negando que ingresó ingentes remesas de dinero (cercanas a 50 millones de euros) en otras dos sociedades off shore (Century One y Universal One) a cuenta de ficticias ventas de derechos televisivos de Fininvest. 2. Omitiendo decir que los propietarios de esas sociedades eran Marina y Silvio Berlusconi. 3. Omitiendo que Paolo del Bue tenía relación directa con la familia Berlusconi.

Berlusconi, por tanto, “cometió un delito para ocultar otros, a su vez cometidos para esconder otros más antiguos, probados en su día por los jueces, pero de los que se libró finalmente gracias a prescripciones o a nuevas leyes a la medida aprobadas por él mismo desde el Gobierno”, recuerda Marco Travaglio. En su explicación de los antecedentes del proceso, la jueza Gandus hace recuento de las dificultades para imputar a Mills y Berlusconi; por ejemplo, la persecución al escurridizo Flavio Briatore, que se resistía a testificar, o la pertinaz oposición de las autoridades de Gibraltar a aceptar una rogatoria para interrogar al socio principal de Mills, Benjamin Marrache, “un abogado gibraltareño con despachos en España, Reino Unido y otros sitios”.

El delito se habría consumado entre Milán, Londres y Ginebra, y concluyó el 2 de febrero de 1988. La primera audiencia de las 47 que se celebraron en total se fijó para el 13 marzo de 2007. Ese día, Gandus declaró en rebeldía a ambos acusados, ya que no se presentaron. Berlusconi estaba representado por sus abogados Piero Longo y Ghedini (que ahora ha defendido el laudo), y a Mills le defendía Federico Cecconi.

Tildar de farsa a este proceso es una calumnia. Desde 2004, los fiscales de Milán intervinieron miles de documentos en cinco países. Documentos procedentes de los discos duros del ordenador de Mills, papeles recogidos en su casa y su despacho, en la sociedad de intermediación Struie, en Fininvest y en un sinfín de empresas ficticias y fiduciarias. Gandus puso a trabajar a los mejores técnicos y peritos.

En 1995, Mills escribió a sus socios del estudio Withers una nota para tratar de calmarlos por el escándalo mediático que suscitó la noticia de que Craxi había recibido dinero de Fininvest a través de All Iberian. “Cuando hablé con Silvio Berlusconi el jueves, él insistió sobre el hecho de que las acusaciones tienen motivos políticos. Son bombas políticas en Italia porque los jueces de Manos Limpias en Milán están en condiciones de afirmar que detrás del pago a Craxi está Berlusconi”, sostenía Mills.

Más abajo, Mills reconoce que ha hablado sobre el asunto con Berlusconi más de una vez, y achaca el pago a Craxi de los 10.000 millones de liras a Tarak Ben Ammar, dueño de la sociedad Accent Investment and Financing, y socio hoy de Berlusconi y de Gaddafi en la empresa luxemburguesa dedicada a la producción de cine Quinta Communications.

Gandus considera “intrínsecamente ilógico y al límite de lo risible” la versión de la defensa de Berlusconi y Mills negando el soborno. Según la jueza, fue Bernasconi y no Attanasio quien se los dio a Mills. El relato es suculento: “Es normal que Mills conociera a Bernasconi a causa de la actividad que ambos realizaban para Fininvest. Éste siempre lo califica como amigo (siempre más querido y más íntimo, en la progresión de sus 12 declaraciones). Más de diez años de discreta actividad para Fininvest habrían debido inducir al experto y famoso abogado a evitar a toda costa el riesgo de la posible asociación del nombre del donante al de Berlusconi, asociación que habría puesto, como ha puesto, a todos en una situación mucho más peligrosa y también, desde el inicio y no por poco tiempo, en el centro de la atención de los medios de comunicación, no sólo en Italia, sino en el Reino Unido”.

Mas información:

Personaje: Silvio Berlusconi

Pais: Italia

18 pinchazos no mataron a Romell Broom

Yo, Romell Broom, preso en el corredor de la muerte de Lucasville (Ohio), fui llevado a mi ejecución por inyección letal el pasado 15 de septiembre. Tras sufrir 18 pinchazos fallidos a lo largo de tres horas, la ejecución fue suspendida. Ésta es mi declaración jurada de aquellos hechos.

REPORTAJE: PENA DE MUERTE PRESIDIO DE LUCASVILLE (OHIO)

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Declaración de un hombre que sobrevivió a su propia ejecución

11/10/2009

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Un equipo de aplicación de la pena capital en el Estado de Ohio fracasó en el intento de matar con una inyección letal a Romell Broom, de 53 años, el 15 de septiembre pasado. La ejecución fue suspendida por el gobernador, Ted Strickland, después de que el condenado hubiera recibido 18 pinchazos en diversas partes del cuerpo. Lo que sigue es la traducción de la declaración presentada por el superviviente de este ajusticiamiento fallido.

Electrocutado dos veces en un año

»EN EL TRIBUNAL DE DISTRITO DE ESTADOS UNIDOS

»ROMELL BROOM contra TED STRICKLAND

»CONDADO DE SCIOTO. ESTADO DE OHIO

»DECLARACIÓN JURADA DE ROMELL BROOM:

Por la presente, yo, Romell Broom, declaro y doy fe de lo siguiente:

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1. Estoy interno en el corredor de la muerte en el Estado de Ohio.

2. Mi ejecución estaba prevista para el martes 15 de septiembre de 2009. La ejecución debía llevarse a cabo en la Prisión Sur (Southern Correctional Facility, SOCF), en Lucasville, Ohio.

3. Los funcionarios de prisiones me llevaron de la Penitenciaría del Estado de Ohio a la SOCF, el 14 de septiembre de 2009.

4. Tras mi llegada, vino una enfermera al lugar en el que estaba albergado, la celda J-1. La enfermera llegó, encontró dos venas en mi brazo derecho y mi brazo izquierdo, me ató el brazo y tomó nota de lo que había encontrado.

5. Después de que viniera la enfermera, los funcionarios de prisiones estuvieron ofreciéndome líquidos todo el tiempo. Yo acepté. Durante ese día bebí café, Kool-Aid y agua. Tomé siete tazas de café, cinco tazas de agua y tres tazas de Kool-Aid.

6. El 15 de septiembre de 2009, me desperté, me duché y hablé con mi hermano por teléfono. En un momento dado, el jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me contó que uno de los tribunales estaba revisando mi caso y que la ejecución se había retrasado mientras tanto. Debido a la longitud del retraso, creí que el tribunal iba a aceptar mis argumentos en favor de un recurso.

7. Sin embargo, alrededor de las 14.00, mi abogada me informó de que el tribunal había rechazado mi apelación y que no quedaban más vías de acción. El Estado iba a seguir adelante con mi ejecución.

8. Cuando estaba en la celda, el funcionario jefe Phillip Kerns entró con varios guardias y me leyó la orden de ejecución. Después entraron dos enfermeros que me dijeron que me tumbase. Uno de los enfermeros era un hombre blanco y la otra una mujer blanca.

9. Había tres guardias presentes en la habitación. Un guardia estaba a mi derecha, otro a mi izquierda y otro junto a mis pies.

10. Los enfermeros intentaron acceder simultáneamente a las venas de mis brazos. La enfermera intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo izquierdo. El enfermero intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo derecho.

11. Después de esos seis intentos, los enfermeros me dijeron que descansara un poco. Seguí tendido en la cama durante dos minutos y medio, aproximadamente.

12. Después de la pausa, la enfermera intentó dos veces acceder a las venas de mi brazo izquierdo. Debió de pinchar un músculo porque el dolor me hizo gritar. El enfermero intentó tres veces acceder a las venas de mi brazo derecho. La primera vez, el enfermero consiguió acceder a una vena en mi brazo derecho. Intentó insertar la vía intravenosa, pero la perdió y empezó a correrme la sangre por el brazo. La enfermera salió de la habitación. El funcionario de prisiones le preguntó si se encontraba bien. Ella respondió: “No”, y se fue.

13. Los funcionarios encargados de la ejecución declararon que aquello era difícil para todos y sugirieron hacer otra pausa. Entonces se fue el enfermero. El funcionario que estaba a mi derecha me tocó en el hombro derecho y me dijo que me relajara mientras descansábamos un momento. A esas alturas, estaba muy dolorido. Las heridas de los pinchazos me dolían y hacían que me fuera difícil estirar o mover los brazos.

14. El enfermero regresó con unas toallas calientes que colocó en su brazo izquierdo. Colocó las toallas sobre mis brazos y masajeó mi brazo izquierdo. Me dijo que las toallas les ayudarían a acceder a las venas.

15. Después de aplicar las toallas, el enfermero intentó acceder a mis venas, una vez en el centro de mi brazo izquierdo y tres veces más en la mano izquierda. Después del tercer intento de acceder a las venas en las manos, el enfermero comentó que el consumo de heroína me había dañado las venas. Ese comentario me disgustó porque nunca he consumido heroína ni ninguna otra droga intravenosa. Le repliqué al enfermero que nunca le había dicho que hubiera consumido heroína.

16. El enfermero siguió diciendo que la vena estaba allí pero que no podían cogerla. Intenté colaborar ayudando a atar mi propio brazo. Un funcionario de prisiones se acercó, dio un golpecito en mi mano para indicar que él también veía la vena e intentó ayudar al enfermero a localizarla.

17. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me dijo que iban a hacer otra pausa y volvió a decirme que me relajara.

18. Entonces me descompuse. Empecé a llorar porque me dolía todo y mis brazos estaban inflamándose. Los enfermeros estaban pinchando agujas en zonas que ya estaban inflamadas y con hematomas. Pedí que interrumpieran el proceso y pedí hablar con mi abogada.

19. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me pidió que me sentara para que la sangre circulase mejor. Entonces entró en la habitación la enfermera jefe, una mujer asiática.

20. La enfermera jefe intentó acceder a las venas en mi tobillo derecho. Pidió que alguien le diera “un veinte” y alguien le entregó una aguja. Durante ese intento, la aguja me pinchó en el hueso y fue muy doloroso. Grité. Al mismo tiempo que la enfermera jefe intentaba acceder a una vena en la parte inferior de mi pierna izquierda, el enfermero intentó acceder a una vena en mi tobillo derecho. Después de esos intentos fallidos, la enfermera jefe cogió la aguja y salió de la habitación.

21. El enfermero hizo otros dos intentos de acceder a las venas en mi mano derecha. Parecía que habían desistido ya del brazo izquierdo porque estaba hinchado y lleno de hematomas. El nivel de dolor estaba en el máximo. Me habían pinchado al menos 18 veces en múltiples zonas, todo con la intención de inyectarme unas drogas que iban a quitarme la vida.

22. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución volvió a decirme que me relajara. Hubo conversación entre los funcionarios sobre el hecho de que podían ver las venas.

23. Al cabo de un rato, el director, Terry Collins, entró en la habitación y me dijo que iban a interrumpir la ejecución. Collins indicó que valoraba mi cooperación y que tomaba nota de mis intentos de ayudar al equipo. También expresó su confianza en su equipo de ejecución y su profesionalidad. El director Collins me dijo que iban a llamar al gobernador Strickland para informarle de la situación.

24. Cuando se fueron los enfermeros y el director Collins, los funcionarios me preguntaron si me apetecía un café y un cigarrillo. Yo seguía en la cama con las luces atenuadas.

25. Aproximadamente media hora después, mi abogada, Adele Shank, vino y me dijo que el gobernador había dictado la orden de aplazar la ejecución una semana. Le hablé a la abogada Shank de mi dolor y le enseñé las zonas que tenían hematomas.

26. Después de que se fuera la abogada Shank, los funcionarios de prisiones me trasladaron al hospital.

27. A la mañana siguiente, mis brazos empezaron a dar más señales de hematomas e inflamación. Cada sitio del brazo en el que se había hecho un intento mostraba hematomas e inflamación visibles. Algunos de los hematomas de las manos y el tobillo han desaparecido y parte de la inflamación desapareció a lo largo de la tarde siguiente.

28. Todavía hoy, mis brazos tienen grandes hematomas visibles, y siguen estando inflamados. Los múltiples sitios en los que los enfermeros trataron de acceder a mis venas siguen doliéndome.

29. Los funcionarios de prisiones decidieron mantenerme en la SOCF durante la semana de aplazamiento. Durante este tiempo, estoy constantemente bajo observación del equipo encargado de la ejecución y los guardianes.

30. Esperar a ser ejecutado es angustioso. Me produce mucha tensión pensar en que el Estado de Ohio tiene la intención de causarme el mismo dolor físico la próxima semana.

31. Me veo obligado a recordar constantemente el hecho de que la semana próxima tendré que sufrir la misma tortura que el Estado de Ohio me infligió el martes 15 de septiembre de 2009 , porque no ha habido ningún cambio en el protocolo de ejecución de Ohio y no ha habido ningún cambio en mis venas. El declarante no tiene nada más que decir.

Rommel Broom

Jurado, afirmado y suscrito en mi presencia el 17 de septiembre de 2009.

Marcia Dukes, notaria pública.

(Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia)

Mas información:

Pais: Estados Unidos

REPORTAJE: Electrocutado dos veces en un año

La ONU, alarmada por la presencia de paramilitares en Honduras

Micheletti niega que el Gobierno haya conratado a alguien “para causar daño a un hondureño”

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AGENCIAS – Ginebra – 10/10/2009

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Un grupo de expertos sobre Derechos Humanos de la ONU admitió ayer su preocupación por la presunta utilización de paramilitares colombianos en Honduras para apoyar el golpe de Estado del pasado 28 de junio que depuso al entonces presidente Manuel Zelaya. La otra inquietud del organismo internacional es que los paramilitares están siendo reclutados para proteger propiedades e individuos de la violencia que estalló con sucesivos enfrentamientos entre partidarios de Zelaya y los seguidores del Ejecutivo de facto.

Roberto Micheletti

Unos 40 antiguos miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fueron contratados por terratenientes en Honduras desde el golpe de Estado que instauró al presidente de facto, Roberto Micheletti, según las informaciones de que dispone el grupo de expertos. Otras fuentes citadas por la ONU hablan de la formación de un conjunto de 120 paramilitares procedentes de diversos países de la región que habrían llegado para apoyar el golpe.

El presidente de facto, Roberto Micheletti, niega que haya existido tal reclutamiento de ex paramilitares colombianos para la protección de individuos o propiedades en Honduras. “El Gobierno no ha contratado absolutamente a nadie para causarle daño a otro hondureño, ni lo vamos a hacer nunca”, ha recalcado este viernes.

Honduras

Los expertos expresan su intranquilidad por las alegaciones de que la policía y los mercenarios emplean aparatos de escuchas a larga distancia contra Zelaya y sus partidarios, que están refugiados en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa desde su regreso clandestino a Honduras el 21 de septiembre.

“Instamos a las autoridades hondureñas a tomar todas las medidas prácticas para impedir el uso de mercenarios dentro de su territorio y a investigar completamente las acusaciones concernientes a su presencia y actividades”, reza un comunicado del grupo, formado por cinco expertos y presidido por el español José Luis Gómez del Prado.

La mala sombra del ‘caso Gürtel’

El escándalo relega al olvido del éxito del mitin del PP en Dos Hermanas

ISABEL PEDROTE – Sevilla – 11/10/2009

El dogma de la dirección del PP que predica que la trama Gurtel es un tumor aislado y sin riesgo de metástasis se ha revelado como una doctrina fútil. Este tipo de escándalo se asemeja más al efecto de una piedra arrojada a un estanque: del golpe brotan círculos concéntricos que se multiplican y estiran hasta remover toda el agua. Aunque en público no se admita, la onda expansiva de Gürtel ha tocado de lleno el estado de ánimo de los dirigentes andaluces del PP, que andaban por las nubes después del multitudinario mitin de Dos Hermanas (Sevilla) del 27 de septiembre. Allá donde van, el caso les persigue. No hay manera de colar un mensaje y la actitud es a la defensiva: espantar las moscas anunciado querellas en cascada.

Se lamentan los populares -en voz baja, desde luego- de lo poco que ha durado el llamado espíritu de Dos Hermanas, expresión acuñada por el propio Javier Arenas para transmitir al siempre expectante elector del PP que ganar en Andalucía es posible, y que Antonio Sanz, secretario general, define en su blog con un lenguaje más grandilocuente, acorde al tamaño que se le ha conferido a la hazaña. “Es un paso decisivo hacia la victoria”, glosa. Incluso ha sido creada una red social para mantener el vigor del espíritu, al que Gürtel ha practicado un certero exorcismo. “Después de un esfuerzo tan grande, se ha venido abajo”, se queja un diputado, que el jueves estaba más atento a cómo blandía su guadaña Esperanza Aguirre (presidenta de Madrid) sobre la cabeza de los imputados que a lo que se cocía rutinariamente en el pleno.

“La gente está desconcertada”, afirma un dirigente del PP andaluz”.

La convicción de que el caso Gürtel no explotará en Andalucía como en la Comunidad valenciana porque apenas hay incidencia -sólo ramificaciones sueltas de las empresas investigadas en Alhaurín el Grande (Málaga), Jerez (Cádiz) o Granada- no es suficiente para disipar el trastorno de la militancia y de los cargos medios. “Cuanto más remota es la relación con la dirección nacional del partido, mayor es el desconcierto de la gente, se abre una oscuridad infinita”, señala un dirigente, que explica la poca presencia en Andalucía de la red corrupta en que el PP no gobierna en la Junta. Otro cargo advierte de que aún están por conocer dos terceras partes del sumario y hay espacio para nuevos respingos.

Arenas ha pedido a los suyos que mantengan la calma (lo hizo el miércoles en una reunión con el grupo parlamentario), que estén preparados para las arremetidas del PSOE y no se ofusquen. Pero la desazón ante el espectáculo es inevitable. Al terminar la sesión matinal del pleno de esta semana, los diputados del PP se arremolinaron junto al salón de plenos y compusieron un círculo, tal vez inconscientemente, como el de las caravanas de vaqueros cuando atacaban los indios. El propio líder vivió en sus carnes el martes lo que supone que un asunto así se convierta en tu sombra. En un acto en la Universidad de Sevilla, y con los estudiantes completamente entregados, cuatro de las seis preguntas que hicieron los periodistas fueron sobre corrupción. Arenas no tuvo más remedio que proclamar: “No tengo nada que ver con el caso Gürtel”, ante el gesto aturdido de los chavales. Lo mismo le ocurrió en días sucesivos, y ayer en Marbella, donde intentó combatir la sensación de acoso con diatribas hacia el PSOE. “Ni media lección de ética”, aseveró.

Porque ya sea con sobrentendidos y trabalenguas -como propone (y practica) el presidente de la Junta, José Antonio Griñán-, o de forma estridentemente colorista, como hizo el secretario de Estado Gaspar Zarrías -“el próximo congreso lo harán en Alcalá-Meco”, dijo-, los socialistas no van a dejar escapar la oportunidad de desgastar todo lo que puedan a Javier Arenas y devolverle la avalancha de acusaciones de corrupción que ha echado, y sigue echando, sobre su marca.

El primer flanco del dirigente popular por el que ha penetrado la artillería del PSOE es su etapa como secretario general del PP de 1999 a 2003. En esa época la red Gürtel ya había echado a andar y en las conversaciones de los acusados salen a relucir regalos y agasajos. Arenas, además, era amigo de pádel de Luis Bárcenas (ex tesorero) y Jesús Sepúlveda (antiguo alcalde del madrileño Pozuelo), ambos imputados, y hay un par de cartas entre los muñidores del caso que le mencionan. Tales hechos ni le involucran ni le ligan a nada, pero su mera alusión es una mina enterrada que espera a que alguien la pise.

La segunda línea que sigue el PSOE para resaltar el momento de embarazo que pasa Javier Arenas, también vicesecretario de Política Territorial del PP nacional, es su estrecha relación con uno de los protagonistas: Francisco Camps (presidente de la Generalitat valenciana). A través de él, el líder andaluz dirigió la estrategia de apoyo de los barones territoriales a Mariano Rajoy en el congreso de Valencia para frenar a las belicosas huestes de Esperanza Aguirre. Según decían sus allegados: “Camps es de Arenas y no al revés, le mira de abajo arriba”. Ahora Camps, en palabras del círculo del andaluz, es un hombre de “quinta fila” y sin brillantez ninguna al que es “fácil embaucar” y convencer de que es un “verdadero monstruo”. A fin de recobrar el equilibrio, Javier Arenas se ha acercado al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, uno de los cargos regionales que más influyen en Mariano Rajoy.

Para el PP andaluz el mazazo del caso Gürtel se resume así: tras el verano había conseguido olvidar el mal sabor de boca que dejaron las elecciones europeas, en las que se vio con claridad que la victoria de Arenas estaba mucho más allá que a la vuelta de la esquina. El ensalzado espíritu de Dos Hermanas insufló a los militantes ánimo y confianza. Sin embargo, ha durado lo que la alegría en la casa del pobre: el huracán Gürtel se lo ha tragado.


Rajoy recibe un aviso de sus barones del norte por su titubeo ante Camps

Los dirigentes territoriales a los que no les afecta la trama, marcan distancias con Madrid y Valencia. Basagoiti dice que mientras unos hablan de “lujo y trincar” en Euskadi se están “jugando la vida”.


CRISIS EN LAS FILAS CONSERVADORAS.

11/10/2009 GEMMA ROBLES

El liderazgo de Mariano Rajoy en el PP, cuyos cimientos son de fragilidad reconocida, ha vuelto a temblar. Esta vez por el terremoto al que ha dado origen la investigación y el parcial levantamiento del secreto sumarial del caso Gürtel, cuya intensidad y daños causados en las filas conservadoras son todavía imposibles de determinar. Lo que ya es evidente es que esta trama y sus relaciones con el PP han perjudicado seriamente la imagen del partido, han motivado varios ceses –algunos de calado, como el del tesorero Luis Bárcenas y el del número dos de la organización en Valencia, Ricardo Costa– y han propiciado una nueva división en la familia popular: los que han sido salpicados por el caso Gürtel y los que, sin disimulo, huyen de él y de la erosión que les podría producir.

Así lo evidencian las voces relevantes en el partido conservador que se han oído esta semana marcando distancias con la corrupción y exigiendo responsabilidades, como es el caso del presidente de La Rioja, Pedro Sanz; el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y el jefe de los populares vascos, Antonio Basagoiti.

EL PP DEL NORTE No es casualidad que buena parte de esas voces críticas provengan del norte de España donde, según los datos que se han manejado hasta ahora, la trama Gürtel no logró clavar sus colmillos con tanta intensidad. La excepción vendría de la mano del PP gallego, de donde procede Pablo Crespo, uno de los imputados por ser cabecilla de la red de corrupción y por haber sentado las bases, según parece, de la financiación ilegal de esta organización territorial. Claro que eso sucedió entre 1996 y 1999, siendo Manuel Fraga responsable del partido y del Gobierno gallego. “Yo no era entonces ni militante”, aclaró Núñez Feijóo, el actual jefe del PP de Galicia y de la Xunta, el viernes pasado en la cadena SER.

Quizá por esa circunstancia, Feijóo se siente legitimado para propinar tirones de oreja. “Si hay personas que se han lucrado de su pertenencia a un partido, ese partido tiene que apartarlos”, enfatizó. A su entender, es vital que el PP dé sensación de “agilidad” en un momento de vértigo como el actual.

En la misma línea se pronunció hace unos días, en Onda Cero, el presidente de La Rioja. Pedro Sanz abogó por tomar las decisiones disciplinarias que sean oportunas a raíz del caso Gürtel, “por muy duras” que estas puedan resultar. Menos encorsetado por carecer de cargo institucional estuvo Basagoiti, jefe de los populares de Euskadi: “Hablan de algunos a los que les gusta el lujo, el sexo, el vivir bien, el trincar o no trincar, mientras aquí en el País Vasco hay concejales, no solo de mi partido, que se juegan la vida por cero euros, para defender unos ideales”, espetó.

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