Argentina: ¿Cristina para rato?

AMÉRICA LATINA | 21.10.2011

Según encuestas, Cristina Fernández de Kirchner será reelecta este 23 de octubre. Expertos prevén que deberá enfrentar medidas de ajuste económico que podrían afectar su popularidad.

Se perfila otro mandato de Cristina Kirchner. ¿Y en el 2015 también?

Las encuestas le otorgan a la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, la actual presidenta y candidata del Frente para la Victoria (FpV), entre un 50 y un 55 por ciento de los votos en estas elecciones, con una diferencia sobre el segundo candidato, que se pronostica será Hermes Binner, del Frente Amplio Progresista, de más del 30 por ciento. El candidato a la vicepresidencia es el actual ministro de Economía, Amado Boudou, de 48 años.

Especulaciones sobre un tercer mandato

Pero ya antes de haberse llevado a cabo los comicios de 2011, en círculos cercanos al Gobierno argentino sugieron rumores acerca de una tercera elección de la Dra. Mariana Llanos, politóloga del GIGA de Hamburgo. presidenta en 2015, previa reforma constitucional. El 23 de octubre también se celebrarán elecciones legislativas, que definirán la composición de la Cámara de Diputados y del Senado argentinos, clave para una posible reforma constitucional. Con un porcentaje estimado del 50 por ciento de los votos, este panorama no sería tan improbable. “Con un viraje al parlamentarismo, Cristina F. de Kirchner podría llegar a atraer a fuerzas de la oposición para una alianza”, explica Mariana Llanos, politóloga e investigadora del Instituto de Estudios Latinoamericanos (GIGA) de Hamburgo.

“Uno de los desafíos que enfrentará -con la posibilidad de un tercer mandato o sin él- es la oposición dentro de su mismo partido y el surgimiento de nuevos liderazgos alternativos dentro del peronismo”, señala la investigadora. “Y hablamos del peronismo, porque la oposición no existe. Lo que sigue se va a dirimir dentro del peronismo”, añade

Argentina: default y recuperación económica

Dra. Mariana Llanos, politóloga del GIGA de Hamburgo

Argentina logró superar la grave crisis económica, que golpeó de lleno a ese país en 2001, devaluando su moneda, recortando su deuda y declarándose en default. La caída del Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina durante la crisis fue del 20 por ciento. “El FMI, que había alentado la convertibilidad y financió el experimento, abandonó al país a su suerte en diciembre de 2001”, explica Osvaldo Pandolfi, Dr. Osvaldo Pandolfi, economista y docente de la Universidad de General San Martín (Buenos Aires).economista y docente de la Universidad de General San Martín, en Buenos Aires, señalando que la deuda externa representaba un 20 por ciento del gasto estatal. El país comenzó a superar la crisis a través de retenciones a la exportación y un fuerte ingreso de divisas vía exportaciones de materias primas agrícolas y de automotores –un 60 por ciento a Brasil. “Y ésto en contra todas las predicciones del FMI y de una gran parte de los economistas argentinos”, agrega el experto.

El Gobierno del ex presidente Néstor Kirchner complementó, a partir de 2003, la consolidación de la economía argentina proponiendo a los acreedores una audaz quita del 75 de la deuda argentina. A partir de allí, y con una parte de la deuda en default, se implementó una política de fuerte incremento del gasto público y social.

Se pagó la deuda de 10.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), pero no se canceló la deuda de los holdouts o acreedores que no accedieron al canje voluntario, y la deuda con el Club de París, que, hasta el momento, condicionó su negociación con Argentina a la revisión del cumplimiento del Artículo IV del FMI, todavía un tema pendiente para Argentina en materia económica en el contexto internacional que, de seguro, volverá a plantearse en un segundo Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

¿Habrá Cristina Fernández de Kirchner para rato?

Gracias al gasto público y social se incrementó el consumo, y esto, junto al aumento del precio de los granos, hizo que el PIB creciera alrededor de un 9 por ciento en el 2005, dice Osvaldo Pandolfi. Este repunte no mermó durante la crisis financiera global de 2008-2009 porque Argentina no formaba parte de los circuitos de crédito internacionales. En 2010, el PBI de Argentina fue del 7 por ciento, y se prevé que será de un 4,5 al cierre del 2011.

Según datos oficiales del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, la pobreza y la indigencia en los hogares de los grandes conglomerados urbanos se redujeron en un 40 por ciento y en un 20 por ciento respectivamente, respecto del total de los hogares. Y la desocupación y subocupación para el segundo trimestre de 2011 llegan al 7,3 por ciento y al 8,4 por ciento. Sin embargo, analistas privados contradicen estos datos. Según ellos, la pobreza volvió a aumentar en 2007, y la informalidad laboral sigue afectando a un 50 por ciento de la población. Además, indican que los sueldos reales de la clase media argentina son muy bajos.

Panorama económico de cara al próximo gobierno

De cara a un próximo Gobierno de Cristina Kichner, Osvaldo Pandolfi cree que “el mayor desafío será, en lo económico, controlar la inflación -alta a niveles internacionales- en primer lugar, con un ajuste importante del gasto público para adecuarlo a los ingresos fiscales.” La inflación en 2010 se ubicó, de acuerdo con el INDEC, en el 10,9 por ciento, si bien los institutos de economía privados y las organizaciones internacionales estiman que fue de cerca del 25 por ciento interanual. Y calculan valores similares para el 2011. En cuanto a la controversia existente sobre la medición de los precios, “ésta no alcanza para relativizar las mejoras de los indicadores sociales respecto de 2001-2002”, subraya el experto.

Sin embargo, el contexto internacional ya no es tan favorable, dado que los socios compradores de Argentina, Brasil y China, están en una fase de desaceleración económica, y Europa se halla en medio de una grave crisis, por lo cual Cristina Kirchner, de ganar estos comicios, seguramente deberá tomar importantes medidas de ajuste.

“Hay decisiones que para un gobierno popular no son tan fáciles. Decisiones que se han postergado por el clima electoral”, advierte Mariana Llanos. En el futuro inmediato, se prevé una puja entre los diversos sectores –sindicatos, empresarios, y la sociedad- en la cual se probará la habilidad de la presidenta para arbitrarlos.

¿Peronismo, kirchnerismo o cristinismo?

La presidenta argentina con su marido, el ya fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

El peronismo, que cuenta con un 35 a un 40 por ciento del electorado, parece adaptarse a diferentes épocas y contextos económicos y sociales. “Tiene esa maleabilidad ideológica que no tienen otros partidos políticos, y posee figuras de liderazgo“, explica Mariana Llanos.

Según la analista, el kirchnerismo supo entender un clima de época que se gestó después de la crisis: un clima anti-menemista, en contra de las privatizaciones y de la sumisión al Fondo Monetario Internacional. Y que encajó muy bien con el “argentino post-crisis”. Eso le ha dado la posibilidad de sostenerse en el poder durante todo este tiempo, opina la analista. Otro aspecto es el impulso dado por los Gobiernos de Cristina y Néstor Kichner, junto con los organismos de derechos humanos, a la elaboración y reparación de los crímenes cometidos durante la dictadura cívico-militar

Para Llanos, de no concretarse su tercer mandato, el fin de Cristina F. de Kirchner no será el fin del peronismo. El peronismo presenta muchas particularidades que otros partidos políticos no tienen, ni en Argentina ni en América Latina, y eso le da continuidad y perspectiva. Y para la oposición se hace bastante complicado instalarse y competir con un partido de todas estas características. “Tenemos kirchnerismo para rato, pero no sé si éste”, concluye la experta.

Autora: Cristina Papaleo
Editora: Emilia Rojas

Fuente: dw-world.de

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