EEUU dispondría de tecnología militar para modificar el tiempo y producir terremotos

Desde largo tiempo el gobierno de EEUU promueve experimentos secretos para modificar el tiempo e incluso provocar terremotos, mientras el lobby del complejo militar-industrial despliega su influencia para capitalizar estos “avances científicos”, según la historia periodística más ocultada N° 9, del ranking anual 2012 del Proyecto Censurado de California.

El aumento de la temperatura global, el incremento cada vez mayor de la población y la degradación del abastecimiento de agua estimulan el financiamiento creciente de investigaciones militares para modificar el tiempo. Uno de los últimos programas es HAARP (High-Frequency Active Aural Research Program, o Programa de Investigación de Alta Frecuencia Aural Activa), una tecnología que potencialmente puede desatar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. La idea científica detrás del HAARP consiste en “excitar” un área específica de la ionósfera y observar los procesos físicos en la extensión conmocionada con la intención de modificar condiciones ecológicas. La tecnología HAARP, que también es un arma de destrucción masiva capaz de desestabilizar selectivamente regiones enteras, fortalece la sospecha de que la mano oculta de EEUU está tras los últimos desastres naturales inusuales y recurrentes.

Otro programa “EnMod” (abreviatura de Environmental Modification, “Modificación Medioambiental” o “guerra climática”) es el llamado “Cloud Seeding” (modificación intencional del tiempo), una geo ingeniería atmosférica de última generación para siembra de nubes, que ha cobrado nuevo impulso ante la amenaza real del calentamiento del planeta. La siembra de nubes crea nuevos cirros mediante estelas persistentes de vapor diseminadas desde aviones, que a diferencia de los antiguos rociamientos de vapor -que se disuelven en pocos minutos-, estas nuevas estelas artificiales pueden perdurar por varias horas, e incluso días.

MANIPULACIÓN DEL TIEMPO ES UN HECHO REAL

El periodista Rady Ananda, de Global Research (GR), reportó que en un reciente simposio internacional en Ghent, Bélgica, científicos afirmaron que la “manipulación del clima mediante la modificación de nubes de cirro no es una broma ni una teoría de conspiración”. La única conspiración circundante de geo-ingeniería está en el cielo y hay que investigar para descubrirla, dijeron. El Dr. Coen Vermeeren, de la Universidad Tecnológica de Delft, la más antigua de Holanda, aseguró: “La manipulación del tiempo con la formación de estelas de vapor… existe y está completamente operacional”. Hoy China conduce más proyectos de siembra de nubes que cualquiera otra nación.

La “manipulación completamente operacional” del tiempo tiene un historial sólido de casi un siglo. Aunque la modificación ambiental “hostil” fue prohibida por un convenio de la ONU en 1978, su uso “amistoso” hoy se extiende como nueva salvación ante el cambio de clima, la escasez de agua y de alimentos. Las corporaciones pilares del complejo militar-industrial estadounidense presionan para capitalizar el control del tiempo del mundo, advirtió GR. La Organización Meteorológica Mundial alertó en 2007 que ya en “estos últimos años hubo una disminución en la ayuda para la investigación de la modificación de tiempo, y una tendencia a trasladarse directamente a proyectos operacionales”.

Aunque los grandes medios ignoran este tema, no hay explicación pública sobre qué está ocurriendo y las experimentaciones están rodeadas del mayor secretismo, GR asegura que la información “está disponible para cualquier persona dispuesta y capaz de maniobrar en el laberinto de publicaciones científicas”. Los acontecimientos confirmados de siembra de nubes comenzaron en 1915 e, incluso, GR ofrece una breve lista de eventos en más de 90 años, bajo un sinnúmero de nombres: geoingeniería atmosférica, modificación del tiempo, gestión de la radiación solar, amortiguación química, siembra de nubes, multiplicación de la fuerza del tiempo y rociadura tóxica aérea, pero su denominación más popular en inglés es “chemtrails” (arrastres químicos). “Ésta es simplemente una técnica empleada para modificar el tiempo. La práctica de la modificación ambiental es extensa y bien financiada”, aseguró la publicación.

La conferencia “International Chemtrail Symposium”, organizada el 29 de mayo de 2010 por el “Grupo de Belfort, Ciudadanos en Acción” (1), de Bélgica, debatió un documento que proporciona evidencia científica de la existencia de “chemtrails“, de dónde vienen, quién los trabaja, por qué y para qué se utiliza pulverización aérea, aspectos de geo ingeniería y las patentes que se registran. Los activistas del Grupo Belfort, que llevan siete años trabajando para hacer conciencia pública sobre las rociadas tóxicas aéreas, convocaron al simposio a científicos y a grupos de conciencia “chemtrail” de GreciaAlemania, Holanda, Francia y EEUU.

“CHEMTRAILS” EN AMÉRICA DEL SUR: CHILE

El cineasta Michael Murphy, autor del film “Decepción Ambiental y quiénes rocían”, y el ingeniero aeroespacial Dr. Coen Vermeeren ofrecieron las exposiciones más dramáticas. Vermeeren presentó un informe científico de 300 páginas titulado “Caso Naranja: Ciencia de la estela de vapor, su impacto en el clima y programas para la manipulación del tiempo conducidos por EEUU y sus aliados”. Los reportes sobre el “Caso Naranja” fueron preparadas para el Grupo Belfort por un equipo de científicos que prefirieron guardar anonimato. Los documentos fueron enviados a embajadas, a organizaciones de noticias y grupos de todo el mundo interesados en “promover el debate público”.

El informe sobre el programa HAARP, que fue el más extenso, lo describió como un esfuerzo militar centrado en la manipulación ionosférica, electromagnética e intervención global del campo electrostático, sin dejar de lado otros sistemas armamentísticos sofisticados que manipulan el ambiente, en un conjunto de temas relacionados que van más allá de la mera discusión sobre “chemtrails”.

Los “chemtrails” también se han observado en Sur América: La filial Chile del Grupo Belfort puso a disposición de los lectores de su portal (2) los documentos clave del simposio de Bélgica, uno de cuyos visitantes del sitio, Juan Carlos Vera F., comentó el 6 de agosto 2010: “Todos los días al amanecer, sobre El Valle del Maipo y sobre Santiago, confundidas entre las nubes, las líneas infames dejan una estela de temor y desconcierto. Hace algunos años que seguimos con mucho interés el tema; éste se ha acentuado estos meses, les enviaré fotos matutinas en la misma dirección de las fotos que ya tienen publicadas, pues estos aviones aparecen en algunas horas específicas”.

¿ESTELAS PERSISTENTES DE VAPOR O “CHEMTRAILS”?

Los científicos prefirieron utilizar la expresión “Caso Naranja” (Case Orange) en vez del término “chemtrails”, que aparece muy asociado al culto a las teorías de conspiración. La única alusión documental “seria” a los “chemtrails” podría hallarse en el fallido proyecto de Ley de Preservación del Espacio de 2001, H.R. 2977, introducido por el representante demócrata de Ohio Dennis Kucinich, que intentó prohibir el uso de ingenios armamentísticos sofisticados que dañarían los sistemas del clima, tiempo, tectónicos y biológicos. El texto del fallido proyecto utilizó específicamente el término “chemtrails”, aunque después la palabra fue retirada y ninguna de las versiones de la iniciativa se convirtió jamás en ley.

Para describir el fenómeno Caso Naranja, puesto que todas las estelas de vapor serían “chemtrails”, los autores científicos prefieren la expresión “estelas persistentes de vapor” (persistent contrails). Las estelas persistentes de vapor que contienen aditivos para alterar el clima son notoriamente distintas de aquellas normalmente expulsadas por las turbinas de los aviones que se disipan en el aire después de algunos segundos o minutos.

El Dr. Vermeeren entregó en el simposio sus propias observaciones y conclusiones, pero centró su exposición en la entrega de información sobre el Caso Naranja y admitió francamente la existencia de estelas persistentes de vapor. “También sabemos que existen los “chemtrails” porque se lanzan productos en “spray” sobre las siembras, por ejemplo, pero sabemos que están rociando con propósitos militares. Así, los “chemtrails” no son nada nuevo. Sabemos sobre ellos”.

EL PROYECTO HAARP Y LOS TERREMOTOS

El proyecto HAARP es otro tema apasionante, pues hasta ahora sabemos que los terremotos son fenómenos naturales y científicamente impredecibles, pero al parecer esta tecnología militar podría inducirlos. La literatura oficial describe al HAARP como “un esfuerzo científico dirigido a estudiar las propiedades y el comportamiento de la ionósfera, con particular énfasis en llegar a entenderlos y utilizarlos para mejorar las comunicaciones y los sistemas de vigilancia para propósitos civiles y de defensa”. Se acomete para desarrollar investigaciones de la ionósfera mediante el Instrumento Ionosférico de Investigación (IRI, por su sigla en inglés), que es un potente transmisor de alta frecuencia utilizado para excitar temporalmente áreas ionosféricas limitadas con fines de estudio científico.

En un video en inglés, el tomógrafo sísmico Brooks Agnew explicó (en inglés) cómo el HAARP puede provocar terremotos con fines militares (3). Asimismo, en un video retirado de YouTube, pero que todavía se encuentra en otros sitios (4), el periodista y economista canadiense Benjamín Fulford asegura desde Tokio, donde reside, que el terremoto de Japón fue provocado por el HAARP. Fulford huyó hace varios años a oriente tras denunciar poderes ocultos que promueven “la guerra, la muerte, la destrucción y el miedo”.

El Congreso de EEUU aprobó en 1996 los primeros fondos para estudiar cómo penetrar la tierra con señales emitidas desde la ionósfera, a fin de realizar tomografías del planeta a varios kilómetros de profundidad, para localizar minerales, municiones y túneles. Los argumentos críticos dicen que la frecuencia necesaria para esta radiación penetrante de la tierra está dentro de la gama que puede interrumpir funciones mentales humanas y alterar los modelos de migración de peces y animales salvajes que encuentran sus rutas en áreas no perturbadas por energías inusuales. Estos descubrimientos se hicieron basándose en los estudios de resonancia de los sistemas planetarios del olvidado ingeniero Nikola Tesla, nacido en Serbia en 1856, bajo el imperio Austro Húngaro, y fallecido en Nueva York en 1943, después de patentar unas 700 invenciones.

A comienzos de los ‘90, el científico estadounidense Bernard J. Eastlund patentó su “Método y aparato para alterar una región en la atmósfera de tierra, ionosfera; y/o magnetosfera” y anunció que los pulsos electromagnéticos emitidos por el ultrapotente calentador ionosférico podrían controlar el tiempo. Hacia 1995, el Dr. Nick Begich y Jeane Manning publicaron “Los ángeles no juegan con HAARP (Avances en Tecnología Tesla)” y más tarde expusieron documentos gubernamentales sobre la tecnología de control del tiempo en “HAARP, la Caja de Pandora militar” (5).

El campo magnético de la tierra se retroalimenta con la energía de generada por ciudades y grandes instalaciones del planeta. Al parecer, HAARP redirecciona enormes cantidades de energía de la ionosfera y las envía de nuevo a la tierra, alterando el campo magnético y con capacidad de causar terremotos focalizados. Fulford afirma que los terremotos HAARP están precedidos por irrupciones de colores en la atmósfera, descritas como características y mostradas por él mismo en abundantes fotografías e imágenes de luces que aparecieron en Japón antes del terremoto en el programa de TV que fue retirado de YouTube “por reclamos de propiedad intelectual”.

El secretismo sobre el HAARP alimenta más la creciente preocupación por esta arma secreta. Otros informes, menos convincentes que el de Fulford, alegan que la flota septentrional rusa detectó actividad HARP en el terremoto de Haití, que habría sido causado por pruebas de un arma que EEUU se propone utilizar contra Irán. (Así como en 2001 Bush y el complejo militar industrial involucraron a Iraq en el controvertido episodio de las Torres Gemelas, para justificar la invasión y la guerra, los nuevos propósitos militares estadounidenses son bastante evidentes: prácticamente fueron anunciados por Washington en octubre 2011 con el “descubrimiento” de un nada creíble “complot iraní-banda Zeta” de México. La inclusión del “aliado” Los Zeta, justificaría el ingreso físico de EEUU en la “guerra anti-narcotráfico” de Rafael Calderón. Según los WikiLeaks, EEUU participa de hecho con aviones no tripulados y operaciones de “inteligencia DEA”, pero no oculta el deseo de pasar de la “colaboración de baja intensidad” a una intervención abierta y más amplia, enviando tropas y extendiendo la guerra casi personal de Calderón, que ha cobrado unas 60.000 víctimas). Los rusos también habrían detectado un terremoto 6,5 en el Pacífico que no afectó ninguna área poblada. Los informes de Fulford también asociaron el HAARP con el terremoto 7,8 de China 2008.

Por Ernesto Carmona

Periodista y escritor chileno

REFERENCIAS:

1) ChileChemtrails:

http://chilechemtrails.wordpress.com/2010/07/30/grupo-belfort-ciudadanos-en-accion-belgica/

2) “Grupo de Belfort, Ciudadanos en Acción”, Bélgica.

http://www.belfort-group.eu/

http://citizensinactionbelgium.ning.com/

3) Beforeitsnews.com

http://beforeitsnews.com/story/20/951/Are_We_in_a_HAARP_Earthquake_War.html

4) http://www.Beforeitsnews.com

5) http://www.haarp.net/

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Fuente: elciudadano.cl

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